lunes 8 de febrero de 2010

Jin (2009)


Jin Minakata es un cirujano que viaja en el tiempo, yendo a parar a Edo en el año 1862. Allí se verá ante un dilema. ¿Usa sus conocimientos médicos para ayudar a la gente arriesgándose a cambiar la historia y a que sus seres queridos quizá no nazcan o se mantiene impasible ante el sufrimiento ajeno?

Apasionante durante los primeros 6 o 7 capítulos, algo peor los últimos (son 11) y con un final bastante abierto que deja algunos cabos sueltos, lo cual es su mayor defecto. Hace poco salió una noticia diciendo que iba a continuar en una película y poco después la cadena de televisión lo desmintió, aunque añadió que no descartaban rodar más capítulos, hacer algún especial o la susodicha película. Vamos, que ni sí ni no sino todo lo contrario.


Sobre el elenco interpretativo, hay que decir que se ha cogido un reparto más que competente, en el que destaco a Miki Nakatani y a Haruka Ayase.

Y sobre el resto, es una pasada cómo se curran los japoneses las series de televisión. En cuanto a decorados, vestuario y demás no hay nada que reprochar.


Mezcla en su justa medida la parte médica con dosis de intriga, amor, algo de acción e incluso un poco de comedia. Hasta que pegó el bajón que mencionaba se estaba convirtiendo en una de mis series preferidas, y para colmo lo remataron con un final para el que se me ocurren dos interpretaciones, y ninguna de ellas es satisfactoria. A ver si efectivamente la continúan de alguna manera y acaba en condiciones.

A pesar de esto último, muy buena y altamente recomendable.

Un 7.

sábado 6 de febrero de 2010

More than Blue (Corea del Sur, 2009)

Battosai

K y Cream viven juntos desde adolescentes. Él está enamorado de ella, pero le queda poco tiempo de vida, por lo que decide emplearlo para conseguirle marido.

Maravillosa. Bueno, no, pero el final hace que lo parezca. Hasta llegar a los últimos 20 o 30 minutos las escenas con K y Cream juntos son inmejorables y el resto ahí está, con sus altibajos, dejándose ver en todo momento y siendo a menudo bastante decente, pero nada más. Y entonces te ponen ese clímax apoteósico y pasa a ser una de esas películas que no se olvidan.

Lo peor, que toda la parte interesante es un flashback de otra que no interesa lo más mínimo y lo único que hace es alargar el metraje y durante un rato incluso confundir al espectador pensando que hay alguna relación entre ambas partes, lo cual sería lo más lógico. Le he dado muchas vueltas, pero no consigo entender a qué se debe que lo hicieran así.

Si te van los dramones en general y los coreanos en particular, esta es sin duda tu película.

Un 7.


Ulises

Cuando ya había decidido de forma categórica darle un freno al visionado de dramones coreanos, harto de tanta repetición de esquemas y en general poca sustancia, tuve la "mala" suerte de visionar este More than Blue que desde el primer momento se ha convertido en sin duda mi película favorita (de largo) dentro del género. El debut cinematográfico del escritor Won Tae-yon, además de un maravilloso guión, aporta varias singularidades que hacen distintiva la película. Me llamó la atención la utilización de personajes poco habituales en el género, como es el caso de la fotógrafa, cuyos matices misteriosos e incluso siniestros aportan mucho al contexto general. Además, los personajes son interpretados con una naturalidad alejada del estereotipo, otro detalle que suma en la percepción final de la película. Y claro, y sobre todo está la historia. Durante todo su visionado tuve claro que era el mejor filme en su estilo que hasta ese momento había visto, pero sin duda lo que marca punto y aparte es su media hora final. Utilizando el manido recurso del cambio de punto de vista, logra que absolutamente todo lo que habiamos visto hasta ese momento cambie totalmente de significado, acentuando sensiblemente el ya hasta ese momento gran peso dramático, coronado con un final digno de tragedia griega.
Por culpa de la maldita película tendré que seguir dando credibilidad a las posibilidades cinematográficas de los dramones.

viernes 5 de febrero de 2010

Películas que no comento más a fondo por falta de tiempo (21)

Saving my Hubby (Corea del Sur, 2002)

Una mujer recibe una llamada en la que le indican que debe ir a rescatar a su marido. Y tendrá que hacerlo en una alocada carrera contrarreloj, ya que sus suegros llegan de visita en unas horas.

Es una de esas comedias disparatadas con las que se pasa el rato, sin más, y que un tiempo después ya casi no te acuerdas de ella. Ni el protagonismo absoluto de la siempre genial Bae Du-na la saca de ahí.

Un 5.


Mulan (China, 2009)

Mulan es una mujer que se hace pasar por hombre para ir a la guerra en lugar de su padre, que está enfermo.

Zhao Wei resulta perfecta como Mulan. Lo demás, todo muy justito, aunque reconozco que al final mejora. Poco (por no decir nada) que ver con la versión de Disney.

Un 5.


El mundo de los perdidos (EEUU, 2009)

Un tío inventa un cacharro con el que irse a otra dimensión.

Por Dios, menuda mierdícula. Pocas cosas hay peores que una comedia que no hace gracia. La culpa es mía, que se veía a la legua lo mala que es, pero claro, me ponen un tiranosaurio y voy yo y la veo. Es casi tan efectivo como una oriental guapa. A ver si aprendo de una vez.

Un 2.


Paraiso Travel (Colombia, 2008)

Un colombiano entra ilegalmente en EEUU y se va a Nueva York. No lo hace en busca del sueño americano, sino siguiendo a su novia.

Es de esas películas que a pesar de resultar duras se alegra uno de ver y disfruta mucho haciéndolo. Eso sí, el protagonista es a veces más tonto que hecho de encargo y saca de quicio.

Un 7.


La bella durmiente (EEUU, 1959)

La princesa Aurora sufre una maldición cuando es aún un bebé. Solo un beso de amor podrá romperla.

Qué aburrimiento, madre mía. Yo creo que ni de niño me hubiese gustado. Se me ha hecho eterna, y eso que dura solo una hora y cuarto. Unas cuantas escenas tienen su gracia, eso sí.

Un 4.

miércoles 3 de febrero de 2010

Nuestras películas con monstruo(s) preferidas

Entiéndase por monstruo bicho raro, dinosaurio, vampiro o cualquier otra cosa que te coma o destroce o haga pupita con la que no querría uno toparse.

Battosai


1. The Host, de Bong Joon-ho (Corea del Sur, 2006)
2. Nosferatu, de F.W. Murnau (Alemania, 1922)
3. King Kong, de Peter Jackson (Nueva Zelanda, 2005)
4. Frankenstein de Mary Shelley, de Kenneth Branagh (Reino Unido, 1994)
5. La novia de Frankenstein, de James Whale (EEUU, 1935)
6. El doctor Frankenstein, de James Whale (EEUU, 1931)
7. King Kong, de Merian C. Cooper y Ernest B. Schoedsack (EEUU, 1933)
8. Parque Jurásico, de Steven Spielberg (EEUU, 1993)
9. El regreso de la momia, de Stephen Sommers (EEUU, 2001)
10. Alien resurrección, de Jean-Pierre Jeunet (EEUU, 1997)


Ulises


1ª. Alien, de Ridley Scott (EEUU, 1979)
2ª. The Host, de Bong Joon-ho (Corea, 2006)
3ª. Frankenstein, de Kenneth Branagh (Inglaterra, 1994)
4ª. Tiburón, de Steven Spielberg (EEUU, 1975)
5ª. Frankenstein, de James Whale (EEUU, 1931)
6ª. Drácula, de Bram Stoker, de Francis Ford Coppola (EEUU, 1992)
7ª. Depredador, de John McTiernan (EEUU, 1987)
8ª. Nosferatu, de FW Murnau, (Alemania, 1922)
9ª. Orca, la Ballena Asesina, de Michael Anderson (EEUU, 1977)
10ª. La Momia, de Karl Freund (EEUU, 1932)

martes 2 de febrero de 2010

The Legend of Zelda: Spirit Tracks (NDS)


Decimoquinto juego de la saga The Legend of Zelda y primero en que por fin Zelda es protagonista de la aventura y se la puede controlar (más o menos).

La mayor novedad de este juego, además de que Zelda acompañe a Link, es el medio de transporte utilizado. Ni vamos a caballo, como en la mayoría de las últimas aventuras de sobremesa, ni en barco, como en Windwaker y Phantom Hourglass. Aquí vamos en tren... y es un coñazo. Es cierto que se han currado unas cuantas cosas muy buenas y entretenidas que hacer yendo en tren, pero no es menos cierto que cuando se trata simplemente de ir de un sitio a otro sin hacer nada especial es aburridísimo. Hay una manera de habilitar unos portales que te transportan entre sí, pero para activar cada pareja de ellos hay que viajar tanto que no compensa y es mejor pasar sin ellos.

Y a pesar de eso, lo considero el mejor Zelda portatil hasta la fecha. Todo lo que no tenga que ver con el tren es una absoluta maravilla, hay un montón de mazmorras, la mayoría diseñadas con mucho ingenio que, aunque no suelan durar mucho, al ser tantas y estar tan bien hechas hace que el juego resulte apasionante y muy duradero. Además, me sorprende que tras tantos juegos consigan seguir innovando en algo y no resultar repetitivos. Por ejemplo, el báculo de las arenas es un objeto totalmente nuevo, que no se parece en nada a ninguno de otro juego de la saga y que proporciona algunos de los mejores momentos en lo que a resolución de puzzles se refiere.

Sobre las aventuras secundarias... la verdad es que por las pocas que he hecho parecen estar muy bien, pero me da tanta pereza coger el tren (y no hay otra manera de ir de un sitio a otro) que paso de hacer más.

El control, totalmente táctil, le sienta muy bien dado el diseño del juego. Aparte de controlar a Link y Zelda con el lápiz (se dirigen a donde tocas, interaccionan con lo que tocas, atacan a los enemigos que tocas...) e implementar el uso de ciertos objetos, como el bumerán, del que puedes trazar el recorrido que quieres que haga, tiene una gran utilidad al poder escribir directamente sobre los mapas, ayudando en la resolución de puzzles o acertijos. Si fuera como los Zelda de sobremesa en 3D sería injugable, pero tal como es, al igual que en la anterior aventura de DS, este control le viene que ni pintado.

En definitiva, un grandísimo juego que está a la altura de la saga a la que pertenece y que a pesar del único y gran defecto que tiene es de sus mejores exponentes. Personalmente lo considero de los 5 mejores Zeldas, y eso, teniendo en cuenta todos los que hay y que casi todos son magníficos es un gran elogio.

Un 8.

lunes 1 de febrero de 2010

Cuentos de Tokio (Japón, 1953)

Battosai

Una pareja de ancianos de un pueblo viaja a Tokio para ver a sus hijos.

La mejor película de uno de los mejores directores de la historia es, como no podía ser de otra manera, una de las mejores películas que se ha rodado nunca.

Si a alguien no le había quedado claro que Ozu es un maestro, no tiene más que ver esta obra. Y es que logra algo dificilísimo. Consigue mantener la atención del espectador durante nada menos que dos horas y cuarto sin tener un argumento especialmente interesante y desde la sencillez más absoluta. Para que os hagáis una idea de lo sencilla que es la realización, la cámara solo se mueve una vez en toda la película, y lo hace muy lentamente. Y aun así resulta perfecta. Muy pocos lograrían lo mismo.

¿Y cómo es que no solo no aburre sino que es una de las cosas más grandes que nos ha dado el séptimo arte? Pues porque nos cuenta una historia intimista y universal con una naturalidad pasmosa. Nunca se han retratado las relaciones humanas en general y las de padres e hijos en particular mejor que aquí, y probablemente Cuentos de Tokio nunca se verá superada en este aspecto.

El guión, como se puede deducir de lo que he dicho, es perfecto, y los actores resultan tan naturales que casi no parece que actúen, especialmente Chisu Ryu y Setsuko Hara.

Un 10.


Ulises

El blog da un salto de calidad con el comentario de la película más famosa del que considero el mas grande director de todos los tiempos de esa cosa llamada séptimo arte.

Tokyo Monogatari no es de ningún modo película diferencial dentro de la obra de Ozu, sino que es un capítulo más de esa gran y única película que parece conformar toda su cinematografía. La misma temática interfamiliar y costumbrista y el incapié en las brechas generacionales entre padres e hijos que caracterizan su obra se encuentran en un filme que en este caso ahonda en la dispersión familiar y la pérdida de vínculos que irremediablemente ésta produce. Padres que en la recta final de su vida buscan el reencuentro con sus hijos, hijos cuya vida está ya establecida y ajena a esos padres, el hallazgo de ese buscado amor filial precisamente en quien menos se podría esperar y una emocionantísima escena final que ocupa el puesto de honor en mi ranking sentimental son solo algunos de los principales matices que encontramos en el filme, aunque ahondando en cada una de sus escenas podriamos estar descubriendo muchos más de forma casi ilimitada. Y como siempre, Ozu nos muestra los gestos y costumbres que una y mil veces vemos en la vida cotidiana de una forma que nos hace pensar en ellos y en los significados que ocultan detrás.

Y sobre el tema actoral poco se puede decir que no se haya dicho ya mil veces o sin entrar en comentarios grandilocuentes. Estamos hablando de una película de Ozu, lo cual casi siempre ha sido sinónimo de la presencia de ese alter ego actoral de él mismo que fue el gran Chishu Ryu y de la de la sacrosanta divinidad Setsuko Hara, de la que me cuesta hablar sin emocionarme, aparte de nombres del calibre mítico de Kyoko Kagawa o Haruko Sugimura, trozos de historia de lo que ha sido (y es, que Kagawa sigue en activo) la historia del cine japonés del último siglo.

Llamarla obra maestra es insultarla, obras maestras son las películas de otros. Las de Ozu eran otra cosa
.

domingo 31 de enero de 2010

Encuesta y Uli

Hacía eones que no ponía una encuesta. En fin, ahí está a la derecha a vuestra disposición, queridos lectores. Podéis votar varias opciones.

Por cierto, hace unos días hice a Ulises autor del blog, con lo que además de entradas conjuntas como las que llevamos haciendo desde verano podrá publicar las suyas propias. A ver cómo se porta.

Pasadlo bien.

sábado 30 de enero de 2010

Compras manga de enero

Hace medio mes, de segunda mano, en perfectísimo estado y por poco más de la mitad de su precio normal, compré:
-Fushigi Yûgi 1-18 (entera). Me está gustando bastante, ya la comentaré cuando termine. De todos modos a saber lo que tardo, porque fijaos qué abandonado tengo el manga últimamente que al ritmo de lectura que llevaba hasta hace unos pocos meses ya casi me lo hubiera terminado de leer y al actual llevo solo 3 tomos y pico :S

Y eso es todo, porque hoy al salir de un examen me he pasado por la tienda y no había nada de lo que quería. A este paso Dr. Slump me la voy a comprar entera de golpe ¬¬

viernes 29 de enero de 2010

El guardián entre el centeno


En general, a las grandes obras de la literatura universal, las buenas de verdad, no se las lee (no me iréis a decir que tenéis a Shakespeare o Quevedo en la mesilla de noche), para empezar porque el lector medio asocia la calidad literaria con algo aburrido y de difícil comprensión (muchas veces es así, para qué engañarnos). El lector medio lo que quiere es algo con lo que entretenerse, sin más, y por eso los best sellers son a menudo todos iguales y muy pobres, por mucho que enganchen y gusten.

Pues bien, El guardián entre el centeno es la prueba de que no siempre esas grandes obras, que se siguen estudiando generaciones después de su publicación, son de difícil acceso. Tampoco requieren necesariamente un argumento enrevesado ni hacen gala de un uso del lenguaje complicado o rimbombante.

Y es que esta novela, siendo de las mejores y más importantes que se han escrito en el siglo XX, utiliza un lenguaje coloquial y sencillísimo, sin alardes, que sin embargo está tremendamente elaborado al quedar perfecto en la historia que cuenta. Una historia que, por otro lado, es tan insulsa y poco interesante en sí misma que ni he puesto la sinopsis del libro. De hecho, prácticamente no tiene argumento. Y aun así, sin que pase casi nada engancha una barbaridad por la manera en que está escrito, es entretenidísimo y a través de sus continuas e interesantes digresiones no importa que la trama casi no avance.

Un 8.

jueves 28 de enero de 2010

Películas que no comento más a fondo por falta de tiempo (20)

La extraña pasajera (EEUU, 1942)

Una mujer ha vivido bajo la tiranía de su madre mucho tiempo, y por fin decide cambiar su situación.

Bette Davis protagoniza este melodrama, y resulta perfecta en su transformación de patito feo a cisne.

Un 7.


Pagafantas (España, 2009)

Chema, un pagafantas (el típico tío que no liga ni a la de tres) conoce a una joven argentina. Pronto se hacen amigos y...

Bastante divertida y muy breve, siendo uno de los casos en que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Eso sí, un amigo se atrevió a comparármela con My Sassy Girl y eso ya son palabras mayores. Están a años luz una de otra.

Un 6.


The Classic (Corea del Sur, 2003)

Una joven lee un diario en el que aparece la historia de sus padres a la vez que ella vive una muy parecida.

Dos historias de amor en una con un protagonismo absoluto de Son Ye-jin en su doble papel de madre e hija de la mano de Kwak Jae-young, uno de los maestros del género. Maravillosa banda sonora y gran final, como son sus señas de identidad. Su película más floja que he visto, con escenas que no sé a qué vienen y un metraje un tanto excesivo, pero a pesar de todo eso es sin duda notable.

Un 7.


Shakespeare in Love (Reino Unido, 1998)

William Shakespeare ha perdido su don, con lo que busca inspiración a la vez que le meten prisa por escribir otra obra.

La vi hace 10 años y no tenía en mente verla otra vez, pero nos la ha puesto en clase la profesora de literatura inglesa. Cuál ha sido mi sorpresa al descubrirme disfrutando la película muchísimo más que la primera vez. Me encanta. El reparto es una pasada, todos están geniales y Gwyneth Paltrow hace el papel de su vida. El guión, además de ser muy bueno, cuenta con una gran cantidad de detalles que a los que conocemos la literatura de la época nos gustan mucho y al que la desconozca no le impide para nada entender la película.

Un 7.


Distrito 9 (Nueva Zelanda, 2009)

En los años 80 una nave extraterrestre llegó a Johannesburgo. 2 décadas después, los extraterrestres siguen en la ciudad... recluidos en un gueto.

Tiene una primera media hora bastante tediosa. De ahí en adelante, la calidad de la película sube como la espuma y no solo es de lo mejorcito que he visto de ciencia ficción sino que además es muy original. Lástima de comienzo, pero aun así estamos ante algo grande.

Un 7.