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lunes, 11 de enero de 2010

Nodame Cantabile (2006) y Nodame Cantabile in Europe (2008)


En Nodame Cantabile, serie de TV de 11 capítulos basada en el manga homónimo, asistimos a las pasiones y sueños de unos estudiantes de música de una academia de Japón, girando casi todo en torno a la relación entre Megumi Noda, Nodame para los amigos, estudiante de piano, y Shinichi Chiaki, aspirante a director de orquesta. Nodame Cantabile in Europe se compone de dos telefilmes de un par de horas cada uno que continúan exactamente donde termina la serie. Todo ello concluirá en dos películas para cines, una estrenada en Japón a finales del pasado año que está siendo un exitazo de taquilla y otra que se estrenará este año. Digo yo que podían haber hecho una serie el doble de larga en vez de liarse tanto, pero bueno...

El primer capítulo me pareció un poco chorra, con los actores sobreactuando y a menudo dando la sensación de que están de coña. Para cuando me quise dar cuenta, me había encariñado de la mayoría de los personajes (de Nodame concretamente estoy enamoradísimo xD), y es que, aunque muchos son caricaturescos y con bastante frecuencia los intérpretes siguen sobreactuando, todo ello le da un toque humorístico muy agradable sin el cual la serie perdería casi todo su atractivo.

Todo el reparto está elegido con gran acierto. Los dos protagonistas resultan perfectos en sus respectivos papeles, y de los secundarios, sin que desentone ni uno solo, me quedo con Eita y, por supuesto, con el grandísimo Naoto Takenaka, que haga lo que haga con verle me descojono. Y lo que más me sorprende es lo bien que tocan su instrumento correspondiente y dirigen las orquestas (o lo bien que hacen como si tocaran o dirigiesen). También es cierto que no soy ningún experto en música, y quizá alguien que controle del tema les note fallos, pero a ojos de un profano es una pasada.

Los telefilmes siguen en la misma línea, pero están algo por debajo por varios motivos. Para empezar, la duración de dos horas hace que no se pasen tan rápido como los capítulos de la serie. No se hacen nada largos, la verdad, pero tampoco se pasan volando. Además, hay muchas secuencias tocando música bastante largas muy juntas. Mientras que en la serie los ratos musicales son deliciosos, aquí se llegan a hacer un pelín pesados. Y, lo peor de todo, la gran mayoría de los personajes regulares de la serie casi no salen aquí (y lo poco que aparecen no aporta nada, la verdad), con lo que pierde frescura y se les echa bastante de menos.

Como curiosidad cutre de Nodame Cantabile in Europe, casi todos los diálogos son en japonés aunque estén hablando en otro idioma. Solo se oye en francés (u otros) lo que es necesario para la trama, como que un personaje no entienda lo que dice otro. El resto del tiempo, hablen en francés, alemán o lo que sea los oímos en japonés. Esto no me importa, y al fin y al cabo es como cuando hacen una película de romanos en inglés en vez de latín o en una novela se escriben varios idiomas en el mismo indicando que son distintos. Hasta ahí bien, pero lo cutre es que los secundarios con menos diálogo no dicen sus frases en japonés, sino que les doblan... ¡sin que la voz y el movimiento de los labios coincida del todo! ¿Cómo pueden ser tan cantosos?

Ahora a esperar unos meses para ver las dos películas ^^

Nodame Cantabile: un 8.
Nodame Cantabile in Europe: un 7.

martes, 29 de septiembre de 2009

Last Friends (2008)


Last Friends nos muestra, en 11 capítulos, el día a día de un grupo de amigos y su manera de enfrentarse a una vida que les pone las cosas difíciles.

Antes de que se me olvide, gracias a Kyô por recomendármela.

Michiru

Me ha dejado un sabor agridulce. Por un lado, me ha gustado mucho. Por otro, hay bastantes aspectos en ella que se podrían haber mejorado fácilmente, dando lugar a algo que hubiera sido verdaderamente excepcional y difícilmente igualable.

Ruka

La serie aprovecha los problemas de los personajes para tratar diversos temas delicados que se dan en la sociedad actual. Algunos, por desgracia, son demasiado frecuentes; otros, por suerte, no ocurren tan a menudo o, al menos, si lo hacen no son tan evidentes. Y el problema aquí es que en este sentido la serie está bastante descompensada. Así, nos encontramos con que a la violencia doméstica que sufre Michiru le dedican muchísimo más tiempo del necesario, haciendo que a menudo la serie resulte redundante (con una vez que volviera con el maltratador motu proprio habría sido suficiente, en vez de estar todo el día de la Ceca a la Meca), el trastorno de identidad sexual de Ruka o la soledad de la aparentemente afable Eri ocupan el tiempo justo y necesario y sin embargo al trauma de Takeru lo tratan muy por encima para al final explicarlo en un momento y adiós muy buenas. Un mayor equilibrio entre las diferentes subtramas le habría dado mayor fuerza, a la vez que evitaría esa redundancia de la que hablaba antes.

Takeru

Los personajes están muy bien construidos y es fácil encariñarse de los que hay que encariñarse y odiar a los que hay que odiar, aunque tampoco presentan una visión maniquea del mundo, e incluso al hijoputa hay momentos en que se le tiene un cierto aprecio, mostrando que a pesar de sus defectos tiene también virtudes, y que quizá en el fondo no sea tan malo como parece, sino que es el que más problemas tiene y el que más sufre. Eso sí, no ayuda para nada que la protagonista sea tan rematadamente estúpida (y lo peor es que la mayoría de las mujeres en su situación son así) y que la actriz que la interpreta lo haga tan mal. Los demás no es que sean Toshiros Mifunes ni Setsukos Haras, pero se nota que le ponen ganas. Ella no sé si no se las pone o no le sirve de nada.

Eri

Lo último de lo que quiero hablar es la banda sonora. Está tan descompensada como el guión, de manera que lo mismo que tiene partes magníficas tiene otras más bien cutres. La canción principal, de Hikaru Utada, que a muchos os sonará por Kingdom Hearts, no sabría decir hasta qué punto es buena o mala. El caso es que en sí me parece perfecta para la serie, queda muy bien y tal... pero desde que vi el primer capítulo hasta hoy todavía no he conseguido borrármela de la cabeza, y se me repite constantemente. No hay manera de quitársela, por Dios.

Sosuke

En fin, que es una serie muy recomendable, pero tampoco esperéis tanto como parece por el gran éxito que tuvo o las excesivamente efusivas declaraciones de algunos fans. La veo como una buena opción para introducirse en este tipo de series para los que sólo veáis las nacionales y de EEUU.

Un 7.


De propina os pongo el opening con la cancioncita de marras.