Interesante drama ambientado en la Inglaterra de finales del siglo XVIII que recibió unas críticas maravillosas y para mi gusto inmerecidas. Claro que las películas ambientadas en este contexto suelen aburrirme mogollón y ésta es de las poquísimas que ha conseguido entretenerme, así que quizá sí sea tan buena como dicen aunque no me lo parezca.
Destacan la banda sonora, otros apartados técnicos como la dirección artística y el vestuario y la interpretación de Keira Knightley, justamente nominada al oscar.
Un 6.