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viernes, 12 de marzo de 2010

Strange Circus (Japón, 2005)


Incesto, pedofilia, desmembramientos, automutilaciones, tortura, esquizofrenia.. sí, esta película es un soberbio ejemplo de ese Sion Sono dulce y amable que a algunos tanto nos gusta y que en parte echamos en falta en la por otra parte obra maestra Love Exposure.
Las cartas sobre la mesa, Strange Circus es para mi una de las obras absolutas de Sono, uniendo a la antes comentada Noriko´s Dinner Table, pero con la que guarda similitud estética es con Noriko´s, sin duda. Al igual que en esta última, el director utiliza una gama de colores muy acusada y concreta, concentrada sobre todo en el rojo, una impactante estética de interiores y una fotografía en la que parece querer acrecentar el sentido de "rarismo" que la historia de por si lleva consigo. Pero eso si, elevado al cuadrado en cuanto a busqueda estética y a calidad formal, creando en muchos momentos un espectacular barroquismo feista y siniestro que se convierte en música de fondo de esta historia de familias pervertidas, doble personalidades y excesos argumentales y visuales que acompañan la historia de una niña obligada a compartir con su madre el papel de amante de su padre y de una escritora parapléjica multiventas famosa por lo retorcido y cruel de sus relatos.











Destacar las interpretaciones de la veterana y recuperada para el cine Masumi Miyazaki y la siempre magnífica Mai Takahashi, que pide a gritos mas papeles principales en vez de a los secundarios de lujo a los que nos tiene acostumbrada.

Película indispensable tanto para concebir en su totalidad el universo ético y estético que conforma la personalidad de Sion Sono, como ejemplo de su maestría como autor superdotado.

domingo, 28 de febrero de 2010

Noriko's Dinner Table (Japón, 2005)

Battosai

Dos chicas se escapan de casa y acaban trabajando en una empresa que proporciona familias de alquiler, a la vez que una ola de suicidios asola Tokio.

La película tiene relación con Suicide Club (la cual conviene ver antes, por cierto, aunque no es imprescindible), y esta vez Sono es más coherente que allí, dentro de la ida de pinza que es este filme. Al menos en este caso es una ida de pinza creíble (si alguien entiende la otra, que me la explique).

A pesar del comportamiento inverosímil de algunos personajes en ciertos momentos, las más de dos horas y media que dura se pasan volando y son una delicia si decides dejarte llevar.

En la forma de contar la historia se parece en cierta medida a lo que luego haría con Love Exposure, película posterior en la que todo lo (mucho) bueno que hay aquí se encuentra amplificado.

Un 7.


Ulises

Noriko Shimabara, una adolescente de 17 años en plena crisis existencial y aburrida de su vida en un pequeño pueblo, decide escaparse de casa e irse a Tokyo en busca de una conocida de un foro..
Kumiko, administradora de un foro de chicas con problemas y encargada de una agencia de "familias de alquiler", recibe en Tokyo la visita de una de las miembras de su web..
Yuka Shimabara, cuya hermana mayor meses antes decidió escaparse de casa, decide seguir su ejemplo e irse a Tokyo..
Tetsuzo Shimabara, cuyas hijas se le han escapado de casa y ante el suicidio de su mujer, decide irse a Tokyo en busca de sus vástagas..
Tokyo vive una epidemia de suicidios..

Sion Sono consiguió la fama nacional e internacional con Suicide Club, película de la que ésta es su secuela, que no 2ª parte, ya que se desarrolla en el mismo espacio temporal que la anterior, y aunque mantiene su gusto por lo excabroso, lo violento y lo sangriento, aquí se centra en una visión radical tanto de la figura del adolescente "disfuncional" como de exponer de forma cruel los roles y pobreza de las estructuras familiares. En este filme también estrenaría una puesta en escena entre lo barroco y lo psicodélico que mas tarde acentuaría todavia más en la excepcional Strange Circus.
Posiblemente la primera obra maestra de un director de un talento impresionante, aunque dado a veces a dejarse llevar por su gusto por el desvarío. Nadie es perfecto
.

martes, 3 de noviembre de 2009

Películas que no comento más a fondo por falta de tiempo (9)

Yatterman (Japón, 2009)

Frikada de agárrate y no te menees con robots gigantes y superhéroes, cutre como ella sola y que no ha funcionado conmigo ni 10 minutos aunque la he visto imaginando de antemano lo mala que era y mentalizado para no tomármela en serio y poder disfrutarla. Ni por esas. Pero bueno, al menos Kyôko Fukada, la culpable de que me haya atrevido a ver otra película de Takashi Miike, me ha alegrado la vista.

Un 4.


Vidas truncadas (Tailandia, 2003)

Supuesta obra maestra de Pen-ek Ratanaruang que a mí personalmente me parece que pasa por el panorama cinematográfico sin pena ni gloria. Ni lo que cuenta (que a menudo es lo de menos) ni cómo lo cuenta (que a menudo es lo de más) me llega a interesar especialmente. De momento de este director me quedo con Seis Nueve, con diferencia.

Un 5.


Suicide Club (Japón, 2002)

Los jóvenes de Tokio comienzan a suicidarse misteriosa y masivamente, y unos policías investigan si hay alguna conexión.

Las escenas de suicidios, bestiales. La primera parte de la película, genial. Y entonces llega el director, no sé qué se fuma, se le va la pinza por completo, la caga y hace que nadie se crea (ni entienda) la historia. Con lo buena que es la primera hora y pico, una lástima.

Un 6.


Dos hermanas (Corea del Sur, 2003)

Dos hermanas llegan a casa de su padre y su nueva mujer, que da mucho miedo, como toda madrastra que se precie, al igual que un fantasma que ronda por el lugar, como todo fantasma que se precie.

Qué tostón. Aunque el género de terror es de los que menos me gustan (quizá porque nunca me da miedo y rara vez me pone nervioso, con lo que supongo que pierde mucho), de vez en cuando veo una que a veces resulta no estar nada mal y otras veces pasa lo que con esta. Ya están haciendo el remake en Hollywood, que curiosamente se titulará The Uninvited, como otra película coreana del mismo género y año.

Un 3.


Ángeles y demonios (EEUU, 2009)

Robert Langdon acude al Vaticano a desentrañar unos misterios que pueden acabar con la Iglesia.

No he visto El código da Vinci ni tengo intención de hacerlo, y esta tampoco me llamaba la atención, pero de repente me dio por verla y... no ha estado nada mal. El libro era muy malo y entretenía muchísimo. La peli es algo mejor y entretiene algo menos.

Un 6.

lunes, 26 de octubre de 2009

Love Exposure (Japón, 2008)

Battosai

No pongo sinopsis porque no se me ocurre cómo hacerlo en condiciones.

Y es que es esta una película de la que me cuesta mucho hablar. Y me cuesta porque me dejó sin palabras, tanto por la historia que cuenta como por la forma de hacerlo. Por suerte Uli lo hace muy bien y estoy de acuerdo con casi todo lo que comenta, así que solo llamaré la atención sobre algunos detalles que me han impresionado un poquito más que el resto.

Si tuviera que encasillarla diría que es una historia de amor... tremendamente atípica. Para empezar, dudo que los protagonistas lleguen a sentir un amor real el uno por el otro. Nos encontramos aquí con 4 horas (tranquilos, no le sobra ni un fotograma) de delirio visual en las que la película parece ir pasando de un género a otro constantemente, maravillando en todo momento al espectador que se deje llevar y sepa disfrutarla.

El reparto no podría ser mejor, especialmente una Hikari Mitsushima que me ha encandilado como pocas actrices lo han conseguido antes. Y por si fuera poco, tiene un papel dificilísimo, en el que ha de mostrar una variedad de registros enorme, y lo hace siempre luciéndose.

La banda sonora es de las mejores que he escuchado nunca. La música es bastante simple en muchas ocasiones, se repiten los mismos temas una y otra vez y no sé si tendrá alguna parte original (al menos una buena parte, si no todo, está cogida "de fuera"), pero le va a las escenas que acompaña como un guante.

No lo dudéis, ved esta obra de arte.

Un 9.



Ulises

Cada ciertos años sale una película que no solo es la más sobresaliente de su temporada, sino que en los años venideros queda como represantiva de sus tiempos, como ha sido el caso en esta década de filmes como Oldboy, All About Lily Chou-Chou, Iron 3 o Nobody Knows. Este año parecía que tocaba, al coincidir varios de los más grandes con nuevos trabajos: Kore-eda, Bong-ho, Chan-wook..y Sion Sono.

Si algo le hacía falta a Sono para salir de su círculo de autor de (mucho) culto y ampliar su campo de influencia en el cine actual era una película como ésta, en donde sin abandonar en ningún momento sus instintos radicaloides combina éstos con un desconocido por ahora en él sentido del humor y un tema tan universal como es el amor, y además presentándolo en un formato de cuatro horas de metraje, tono épico y ritmo desbocado. Vamos, su Pulp Fiction particular.

Y sí, esto no es más que una "love story" chico conoce chica de las de toda la vida, pero mezclado con ingredientes tan poco habituales como integrismo religioso, violencia, lesbianismo, perversiones sexuales, sectas destructivas, humor burro y mil más que se me olvidan. Y además, detrás de la cámara uno de los directores japoneses más radicales y majaretas de la actualidad. Pensándolo bien, solo cabían dos opciones posibles, o de aquí salía un truño ininteligible o una aplastante obra maestra. Afortunadamante, la balanza se inclinó para el segundo lado.

Además, agradezcamos a Sono el sacar a la luz dos actrices de futuro esplendoroso como son la ex-idol infantil Hikari Mitsushima en su papel de macarra ultrareligiosa y con la psiquis como un queso de gruyere y a Sakura Ando, hija del director Eiji Okuda, como psicópata cortapenes, grandiosas las dos. Y encima se permite el guiño cinéfilo de homenajear de forma magnífica al mítico personaje de Sasori. Vamos, que tiene de todo y todo bueno.

La película del año, y punto.