lunes, 26 de octubre de 2009

Love Exposure (Japón, 2008)

Battosai

No pongo sinopsis porque no se me ocurre cómo hacerlo en condiciones.

Y es que es esta una película de la que me cuesta mucho hablar. Y me cuesta porque me dejó sin palabras, tanto por la historia que cuenta como por la forma de hacerlo. Por suerte Uli lo hace muy bien y estoy de acuerdo con casi todo lo que comenta, así que solo llamaré la atención sobre algunos detalles que me han impresionado un poquito más que el resto.

Si tuviera que encasillarla diría que es una historia de amor... tremendamente atípica. Para empezar, dudo que los protagonistas lleguen a sentir un amor real el uno por el otro. Nos encontramos aquí con 4 horas (tranquilos, no le sobra ni un fotograma) de delirio visual en las que la película parece ir pasando de un género a otro constantemente, maravillando en todo momento al espectador que se deje llevar y sepa disfrutarla.

El reparto no podría ser mejor, especialmente una Hikari Mitsushima que me ha encandilado como pocas actrices lo han conseguido antes. Y por si fuera poco, tiene un papel dificilísimo, en el que ha de mostrar una variedad de registros enorme, y lo hace siempre luciéndose.

La banda sonora es de las mejores que he escuchado nunca. La música es bastante simple en muchas ocasiones, se repiten los mismos temas una y otra vez y no sé si tendrá alguna parte original (al menos una buena parte, si no todo, está cogida "de fuera"), pero le va a las escenas que acompaña como un guante.

No lo dudéis, ved esta obra de arte.

Un 9.



Ulises

Cada ciertos años sale una película que no solo es la más sobresaliente de su temporada, sino que en los años venideros queda como represantiva de sus tiempos, como ha sido el caso en esta década de filmes como Oldboy, All About Lily Chou-Chou, Iron 3 o Nobody Knows. Este año parecía que tocaba, al coincidir varios de los más grandes con nuevos trabajos: Kore-eda, Bong-ho, Chan-wook..y Sion Sono.

Si algo le hacía falta a Sono para salir de su círculo de autor de (mucho) culto y ampliar su campo de influencia en el cine actual era una película como ésta, en donde sin abandonar en ningún momento sus instintos radicaloides combina éstos con un desconocido por ahora en él sentido del humor y un tema tan universal como es el amor, y además presentándolo en un formato de cuatro horas de metraje, tono épico y ritmo desbocado. Vamos, su Pulp Fiction particular.

Y sí, esto no es más que una "love story" chico conoce chica de las de toda la vida, pero mezclado con ingredientes tan poco habituales como integrismo religioso, violencia, lesbianismo, perversiones sexuales, sectas destructivas, humor burro y mil más que se me olvidan. Y además, detrás de la cámara uno de los directores japoneses más radicales y majaretas de la actualidad. Pensándolo bien, solo cabían dos opciones posibles, o de aquí salía un truño ininteligible o una aplastante obra maestra. Afortunadamante, la balanza se inclinó para el segundo lado.

Además, agradezcamos a Sono el sacar a la luz dos actrices de futuro esplendoroso como son la ex-idol infantil Hikari Mitsushima en su papel de macarra ultrareligiosa y con la psiquis como un queso de gruyere y a Sakura Ando, hija del director Eiji Okuda, como psicópata cortapenes, grandiosas las dos. Y encima se permite el guiño cinéfilo de homenajear de forma magnífica al mítico personaje de Sasori. Vamos, que tiene de todo y todo bueno.

La película del año, y punto.

1 comentario:

Arsénico dijo...

Apuntada queda para bajármela cuando vuelva del viaje,tiene muy buena pinta!!^^