lunes, 14 de junio de 2010

Daños y perjuicios (2007, 2009-2012). Primera temporada


Ellen Parsons, una joven y brillante abogada, comienza a trabajar para Patty Hewes, una ambiciosa abogada que no duda en hacer todo lo que esté en su mano, aunque sea inmoral o ilegal, para ganar sus casos.

Como dice una de las citas del cartel, simplemente extraordinaria. El personaje de Patty Hewes, maravillosamente interpretado por Glenn Close, es en abogada lo que Vic Mackey, de The Shield, en policía.

Por si el enfrentamiento contra un multimillonario al que quieren hundir, con todas las intrigas urdidas por ambos bandos que ello implica, no fuera suficiente, esta primera temporada de 13 capítulos se nos presenta con una doble narración. Por un lado, vemos la historia por orden desde el principio. Por otro, vemos a Ellen detenida por asesinato 6 meses después. ¿Cómo ha podido llegar a esa situación? Qué nos cuentan en cada parte y cuándo lo hacen está medido con extremo cuidado, de modo que a medida que avanzan ambas tramas no paramos de encajar piezas del puzzle para que luego nos las descoloquen al mostrarnos otro hecho que desbarata lo que nos habían hecho pensar. Si ya de por sí nadie ni nada es lo que parece, con ese recurso potencian el efecto de incertidumbre y hacen más contundentes los giros y sorpresas del guión.

Habrá que ver si en las siguientes temporadas (de momento dos más, no sé si ahí termina o continuará) mantiene el altísimo nivel de esta primera. Hoy mismo empiezo la segunda.

Un 8.