
Nos encontramos ante la mayor obra maestra (con permiso de Sin Perdón) del que quizá sea el último director clásico que queda, Clint Eastwood. La mejor película hecha en Hollywood en los últimos 40 años.

Se trata de una película con boxeo, que no de boxeo. Sin embargo, no puedo decir de qué es en realidad porque supondría un gran spoiler para quien no la haya visto. Por cierto, fui con reservas a verla porque las de boxeo (pensé que era de eso, que es lo que parece a simple vista) me suelen aburrir mogollón incluso si son buenas (véase Toro Salvaje, de Scorsese), pero me convenció el hecho de que fuese de Clint Eastwood y hubiera sido el peor error de mi vida no haberla visto. Animo a verla a todos aquellos a los que no les gusten las películas de boxeo (o el boxeo mismo), y por supuesto a todos los demás.

Hilary Swank lo borda. Morgan Freeman lo borda. Clint Eastwood lo borda tanto delante como detrás de la cámara. Espléndido guión de Paul Haggis.
Perfecta.
Un 10.
Un 10.