
Tercera peli española que veo en menos de una semana y primera que se salva de la mediocridad. De todos modos ya estoy saturado y descansaré un tiempo antes de ver más cine español.
Película de timos de esas en las que tanto me gusta la sensación de no saber quién está engañando a quién, quién confía en quién, o quién se la jugará a quién en el último momento. Sin embargo, aunque es buena, no está a la altura, ni de lejos, de otras obras maestras del género como Nueve Reinas o El golpe. Ya hablaré de ellas algún día.
Un 7.