miércoles, 5 de junio de 2013

Bohnanza


En Bohnanza el objetivo es ser el jugador que más dinero consiga a base de cultivar judías.

Para ello, se reparten cartas entre los jugadores, que deberán ir plantándolas en el orden en el que las reciben. Como solo se cuenta con dos campos y en cada campo hay que plantar judías iguales, si llega el momento en el que un jugador se ve obligado a plantar una judía de un tipo diferente a las que ya tiene plantadas, tendría que deshacerse de las de uno de los campos. El problema es que cuantas más se tienen en un mismo campo más dinero se saca por ellas. Para evitarlo, cada jugador puede negociar con los demás en su turno, de modo que procure deshacerse de aquellas judías que no le conviene plantar a cambio de otras que sí son de su interés. Aunque, por supuesto, la suerte influye mucho en el juego, es esencial contar con unas buenas habilidades a la hora de negociar. Eso sí, cuidado, no os vayáis a dejar engañar y hagáis un favor muy gordo a alguien pensando que sois vosotros los que más os beneficiáis.

Hay varios tipos de judías. Cuanto menos frecuentes son (hay entre 6 y 20 de un mismo tipo), menos se necesita plantar para conseguir monedas, pero, lógicamente, será más complicado reunirlas. En la versión expandida del juego hay 3 tipos más de judías, habiendo de una de ellas solo 4 unidades, de otra 22 y de otra 24.

Un 7.