
"- Ahógala - le dijo la comadrona a mi madre cuando nací". Así empieza esta novela autobiográfica sobre una campesina vietnamita que nació en 1950 y padeció los horrores de la guerra. Con esa frase se ha convertido en el libro cuyo principio más me ha enganchado, aunque por desgracia el interés fue decayendo a medida que avanzaba.
Todos los capítulos abarcan dos líneas temporales a la vez. Por un lado, la vida de la protagonista y escritora desde su nacimiento hasta que en 1970 consigue escapar del país en pos de una vida mejor para ella y sus hijos en EEUU (tranquilos, que no es spoiler porque se sabe desde el primer capítulo). Por otro lado, lo que le ocurre cuando en 1986 consigue volver para visitar a su familia. La historia continúa en Hija de la guerra, mujer de la paz, donde cuenta lo que le ocurrió en esos 16 años que pasó en América. Aunque tengo ambos libros en un mismo volumen, El cielo y la tierra, ahora mismo no me encuentro con ganas de continuar leyéndolo, así que he parado al finalizar el primer libro y ya leeré el segundo más adelante.
Vamos a lo que importa. Este primer libro me ha gustado mucho por la visión de la guerra de Vietnam que me ha aportado, diferente a lo típico que se ve siempre en las películas. Aquí la protagonista y su familia no son más que unos pobres campesinos que se ven envueltos en la guerra sin comerlo ni beberlo, y tanto el bando de los republicanos y norteamericanos como el del Vietcong les usan a su antojo y hacen lo que quieren con ellos, que luchan como buenamente pueden por sobrevivir. También da unas pinceladas de una guerra anterior contra los franceses de la que, en mi ignorancia, ni siquiera tenía conocimiento.
Sin embargo, aunque esa parte me ha encantado, emocionado y sobrecogido, la historia del regreso a la patria años después mostrando el régimen comunista, aun no estando mal, pierde fuerza y se extiende demasiado, pudiendo contarse en menos páginas. Además, la parte de la guerra tiene también menos gracia desde que Le Ly se marcha de su aldea y va a la ciudad.
Un 7.