
El Super Mario Bros. 2 en Japón fue este juego, y no la mierda que nos trajeron, que allí ni siquiera era de Mario. Lo que vimos por estar tierras era un plataformas del montón al que cambiaron los personajes por Mario y compañía para sacarlo en occidente. ¿Por qué? Pues porque el de verdad era tan condenadamente difícil que pensaron que era muy arriesgado sacarlo fuera de Japón, así que sacaron un juego mucho más fácil en su lugar. Años después, para Super Nintendo, por fin salió en occidente bajo el título Super Mario Bros. The Lost Levels, junto a los 3 Super Mario Bros. que ya conocíamos en un recopilatorio llamado Super Mario All Stars.
Y sí, tenían toda la razón del mundo. Es el videojuego más difícil que me he conseguido pasar, y sin duda el Super Mario más complicado hasta la fecha. Es exactamente igual a Super Mario Bros. en todo salvo la dificultad y que además del champiñón que te hace grande hay otro venenoso que te mata. La misma mecánica, con los mismos gráficos.
Lo tengo desde hace 15 años y, aunque lo he intentado en numerosas ocasiones, nunca avancé gran cosa porque siempre acababa desistiendo. Su dificultad radica en que hay enemigos por todas partes, apenas encontramos champiñones o flores, con lo que casi todo el rato Mario es enano y muere de un golpe y que tenemos que calcular los saltos muchísimo, tanto porque la distancia es enorme como porque la superficie en la que hay que aterrizar (y/o de la que hay que saltar) es diminuta. A menudo hay que ir botando por encima de los enemigos antes de llegar al destino. Y a veces todo eso ocurre a la vez. Creo que no hay ni una sola tubería en todo el juego de la que no salga una planta carnívora, por cierto. Si las hay están al principio del juego, porque desde que me llamó la atención hasta el final no hay una sola.
Ayer, por fin, conseguí completarlo tras semanas jugando y avanzando poco a poco, muriendo decenas de veces en muchas fases. Las únicas sencillitas, que conseguía pasarme sin morir o muriendo pocas veces, eran las de agua. Si no se llega a poder guardar la partida en cada fase, no creo que hubiese podido terminarlo nunca.
Si queréis un verdadero reto, probadlo, pero os advierto de que es más probable que acabéis tirando el juego por la ventana (he estado a punto de hacerlo varias veces) que finalizarlo.
Un 7.