viernes, 29 de enero de 2010

El guardián entre el centeno


En general, a las grandes obras de la literatura universal, las buenas de verdad, no se las lee (no me iréis a decir que tenéis a Shakespeare o Quevedo en la mesilla de noche), para empezar porque el lector medio asocia la calidad literaria con algo aburrido y de difícil comprensión (muchas veces es así, para qué engañarnos). El lector medio lo que quiere es algo con lo que entretenerse, sin más, y por eso los best sellers son a menudo todos iguales y muy pobres, por mucho que enganchen y gusten.

Pues bien, El guardián entre el centeno es la prueba de que no siempre esas grandes obras, que se siguen estudiando generaciones después de su publicación, son de difícil acceso. Tampoco requieren necesariamente un argumento enrevesado ni hacen gala de un uso del lenguaje complicado o rimbombante.

Y es que esta novela, siendo de las mejores y más importantes que se han escrito en el siglo XX, utiliza un lenguaje coloquial y sencillísimo, sin alardes, que sin embargo está tremendamente elaborado al quedar perfecto en la historia que cuenta. Una historia que, por otro lado, es tan insulsa y poco interesante en sí misma que ni he puesto la sinopsis del libro. De hecho, prácticamente no tiene argumento. Y aun así, sin que pase casi nada engancha una barbaridad por la manera en que está escrito, es entretenidísimo y a través de sus continuas e interesantes digresiones no importa que la trama casi no avance.

Un 8.

jueves, 28 de enero de 2010

Películas que no comento más a fondo por falta de tiempo (20)

La extraña pasajera (EEUU, 1942)

Una mujer ha vivido bajo la tiranía de su madre mucho tiempo, y por fin decide cambiar su situación.

Bette Davis protagoniza este melodrama, y resulta perfecta en su transformación de patito feo a cisne.

Un 7.


Pagafantas (España, 2009)

Chema, un pagafantas (el típico tío que no liga ni a la de tres) conoce a una joven argentina. Pronto se hacen amigos y...

Bastante divertida y muy breve, siendo uno de los casos en que lo bueno, si breve, dos veces bueno. Eso sí, un amigo se atrevió a comparármela con My Sassy Girl y eso ya son palabras mayores. Están a años luz una de otra.

Un 6.


The Classic (Corea del Sur, 2003)

Una joven lee un diario en el que aparece la historia de sus padres a la vez que ella vive una muy parecida.

Dos historias de amor en una con un protagonismo absoluto de Son Ye-jin en su doble papel de madre e hija de la mano de Kwak Jae-young, uno de los maestros del género. Maravillosa banda sonora y gran final, como son sus señas de identidad. Su película más floja que he visto, con escenas que no sé a qué vienen y un metraje un tanto excesivo, pero a pesar de todo eso es sin duda notable.

Un 7.


Shakespeare in Love (Reino Unido, 1998)

William Shakespeare ha perdido su don, con lo que busca inspiración a la vez que le meten prisa por escribir otra obra.

La vi hace 10 años y no tenía en mente verla otra vez, pero nos la ha puesto en clase la profesora de literatura inglesa. Cuál ha sido mi sorpresa al descubrirme disfrutando la película muchísimo más que la primera vez. Me encanta. El reparto es una pasada, todos están geniales y Gwyneth Paltrow hace el papel de su vida. El guión, además de ser muy bueno, cuenta con una gran cantidad de detalles que a los que conocemos la literatura de la época nos gustan mucho y al que la desconozca no le impide para nada entender la película.

Un 7.


Distrito 9 (Nueva Zelanda, 2009)

En los años 80 una nave extraterrestre llegó a Johannesburgo. 2 décadas después, los extraterrestres siguen en la ciudad... recluidos en un gueto.

Tiene una primera media hora bastante tediosa. De ahí en adelante, la calidad de la película sube como la espuma y no solo es de lo mejorcito que he visto de ciencia ficción sino que además es muy original. Lástima de comienzo, pero aun así estamos ante algo grande.

Un 7.

miércoles, 27 de enero de 2010

martes, 26 de enero de 2010

Maleficio


Tras sufrir una maldición, un hombre comienza a adelgazar a un ritmo vertiginoso.

Stephen King logra transmitir bien la angustia del protagonista y sus allegados, pero eso no saca de la mediocridad a una obra tremendamente típica y con un final muy previsible.

Un 5.