domingo, 31 de mayo de 2009

Banjo-Kazooie (N64)


Plataformas 3D de Rare para Nintendo 64 (¿qué hubiera sido de esta videoconsola sin Rare?) en el que un oso que lleva un pájaro (una pájara en realidad XD) en una mochila deberá rescatar a su hermana de una bruja piruja que le quiere robar su belleza.

Genial. Y además tuvo el mérito de ser un éxito con personajes nuevos. Raro es hoy en día (y ya empezaba a serlo hace 11 años, cuando salió a la venta Banjo-Kazooie) el juego que se convierte en un éxito sin pertenecer a una saga ya consolidada.

A través de los diferentes mundos habrá que conseguir diversos objetos, los más importantes de los cuales son notas musicales (hay 100 en cada mundo) que nos permiten seguir avanzando por la guarida de la bruja, y piezas de puzzle, que nos permiten acceder a nuevos niveles. En cuanto a esto, aquí está el mayor fallo del juego en mi opinión. Aunque en cuanto consigues una pieza de puzzle queda guardado el logro, si sales de un nivel conservas las notas musicales que conseguiste hasta el momento, pero cuando vuelves a entrar el contador aparece a cero y si quieres conseguir las que te faltaban tienes que hacerte también con las que ya cogiste previamente, con lo que conviene pasarse los mundos de golpe.

Hay 9 mundos que, aunque están muy bien explotados, son bastante pequeños, con lo que el juego es corto. Yo me lo he pasado en menos de 9 horas completándolo al 93% y siendo la primera vez que juego.

Como es costumbre de Rare en los juegos de este género, tiene un estilo desenfadado y muy divertido, y hay una amplia gama de movimientos que aprovecha al máximo a ambos personajes y no me voy a extender en describir. En ocasiones, incluso habrá que transformarse en otros seres (generalmente otros animales, aunque no siempre) con diferentes habilidades.

Los gráficos son magníficos, aunque no llegan a explotar el nivel de la consola (claro que el año en que salió eran de lo mejorcito que había para la misma) y la música es muy apropiada en todo momento.

Resumiendo, que les salió un juego casi redondo, con unas pocas cosas que se podrían mejorar y en un futuro no muy lejano veré si lo hicieron en Banjo-Tooie. Por un lado, es una lástima que no lo jugase en su día a mis 13 añitos (aún no me explico cómo lo dejé pasar), pero por otro me alegro enormemente de haberlo descubierto por fin. Más vale tarde que nunca.

Un 8.

5 comentarios:

eter dijo...

A mi los plataformas de Rare se me hacen demasiado aventureros, no me parecen el mismo tipo de juegos que los Mario o los plataformas 2D de toda la vida. Pero este juego era grande, y original, con su trivial pursuit y todo al final.
Y todavía recuerdo la que creo que era la última fase, que tenía cuatro versiones, una para cada estación del año.

Battosai dijo...

Sí, el de las estaciones es el último nivel. Es el que menos me ha gustado, por el coñazo de hacer lo mismo tantas veces.

kimaro dijo...

juer pues jugare y todo. yo tengo la 64 abandonada con este y el zelda ocarina. El zelda lo deje por el idioma haber si este me mola

Battosai dijo...

Kimaro: eso que dices de Ocarina of Time es un sacrilegio. ¡Juégalo ya! >_<

RowSphere dijo...

Yo ahora lo tengo en la 360... y tengo la duda de si sigue pasando lo de las notas musicales. Pero bueno, un plataformas muy bueno pese a que me pareció algo facilón.