
Una joven negra busca a su madre biológica tras la muerte de sus padres adoptivos. La madre resulta ser una mujer blanca que vive con su otra hija y que tiene un hermano con el que lleva años sin verse, que a su vez tiene problemas conyugales.
Magnífica se mire por donde se mire. Una película que toca la fibra sensible sin recurrir a la sensiblería barata, con una dirección magistral, especialmente en lo que a dirigir actores se refiere, y un reparto en el que TODOS están maravillosos. Y aun siendo todos tan grandes Timothy Spall, grandísimo actor generalmente relegado a papeles secundarios (os sonará quizá por ser Colagusano en las películas de Harry Potter o el fotógrafo de El último samurái), Brenda Blethyn y la negra, una tal Marianne Jean-Baptiste de la que no había oído hablar, consiguen brillar con luz propia, destacando sobre el resto. Y los personajes a los que dan vida están tan bien construidos como interpretados.
Un 8.
2 comentarios:
No conocía esta película y haré lo posible por verla. Me la apunto. Saludos.
Una de mis películas favoritas de todos los tiempos.
Que pena que no sea oriental XD
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