domingo, 19 de mayo de 2013

Retro: Toshiaki Toyoda






Después de mil años vuelvo con otra de mis apasionantes retrospectivas. Ante la insoportable presión popular que demandaba uno(¡otro más!) de mis geniales puntos de vista sobre esos directores japoneses que todo el mundo quiere y admira, he decidido en mi infinita ecuanimidad dedicárselo en este caso al seguramente director mas reivindicado por quien escribe, Toshiaki Toyoda, autor de películas memorables, vida poca ascética, pasado delincuente y encima poco fotogénico se ponga donde se ponga delante de la cámara.
¿Quien es Toyoda? nacido en Osaka en sus primeros tiempos fué un niño prodigio del shogi (el ajedrez niponés) hasta que se mudó a Tokyo y se dedicó a la mala vida y el cine, que viene a ser lo mismo. Empezando como ayudante de dirección de señores varios, en 1999 tuvo la oportunidad de dirigir su primera película. ¿Cual película? Pues Pornostar (o Tokyo Rampage como también se la conoce), edificante historia de un psicópata medio autista obsesionado con matar yakuzas. Aquí y como será evidente en sus primeras películas los paralelismos con el cine de Takashi Miike son mas que evidentes. Y ustedes, fans mios que se que me quieren dirán, ¿como alguién como usted que no traga al de las gafas de sol lo compara con un personaje presuntamente tan admirado? Pues porqué y que no se confunda la muchedumbre, una cosa son los modos y otras las maneras. Aqui hay violencia, callejerismo y suciedad al estilo Young Thugs de Miike, pero con sentido trascendente y perspectivas mayores de las que carece el tipo feo antes comentado.


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Dos años después volvería al redil y no con nueva película sino que con un documental sucio y violento que entra de lleno en los dimes y diretes que caracterizan su obra. Unchain parte de la historia de "Unchain" Kaji, un ex-boxeador retirado que después de una fulminante carrera de derrotas (y ninguna victoria), progresivamente iría perdiendo la cabeza hasta terminar ingresado durante años en un psiquiátrico. Su biografía podría ser perfectamente el guión de una película puramente al estilo Pornostar (el tipo realmente estaba muy loco, era muy punk y la montaba por donde iba) pero gracias al formato documentaloide Toyoda también tiene la oportunidad de abarcar la historia de sus tres mejores amigos, boxeadores y Kick-boxers todos ellos, y de esta forma crear una obra que aunque aparentemente parece abarcar de forma real la historia de unos grandes perdedores más me parece a mi que es una reivindicación de lo vital, de personajes que contra todo y contra todos buscan tener una vida que merezca vivirse aunque al final no terminen siendo mas que unos absolutos derrotados.

Y ya estamos en el 2002 y va Toyoda y como quien no quiere la cosa se marca un clásico del cine independiente japonés moderno, Blue Spring


  
Rodeado de un grupito de jovencitos de aquella aun no muy conocidos fuera de su cara bonita como Ryuhei Matsuda, Hirofumi Arai, Eita o Shugo Oshinari, Toyoda se marca un tremendo ejercicio de estilo en donde utilizando la no muy original trama de violencia estudiantil (que encima un solo año antes Shunji Iwai había usado para componer una de las mejores películas de todos los tiempos) marca ya las dos características definitivas de lo que por siempre será su cine, el nihilismo exarcebado y la busqueda de un "mensaje", una "moraleja", un "sentido", un "mira que te estoy hablando en serio, imbecil" en definitiva. Y sí, Miike sigue ahí, pero cada vez mas lejos. Aquí la chavalada no se apaliza ente ellos por una búsqueda de superioridad sinó que el sentido final de sus actos son totalmente autodestructivos, una búsqueda en todo momento de que alguien mas fuerte te toque y acabe con el sin vivir que es una vida sin niguna expectativa en el horizonte. 

Jo, como me aburre ponerme filosófico con esto del cine, pero es que no se como salir de buenas al hablar de un tipejo que se toma tan en serio lo que cuenta y como lo cuenta. 


Pues bueno, ya estamos en el 2003 y llega 9 Souls.                           Creo que esta película supone el comienzo de un viraje de su cine,  el momento en donde unas características se empiezan a imponer sobre otras. La crudeza aun manteniéndose deja parte de su espacio vital al "porqué" y "para qué". En cierto modo es como una segunda parte de Blue Spring, como una visión futura de los personajes de su anterior película y aquí tengo que admitir que la presencia protagonística de nuevo de Matsuda ayuda a esa impresión, a quien voy a engañar. Nueve presos se escapan de la carcel (¿y de donde se iban a escapar sinó, de un tiovivo? si es que parezco tonto), y antes de lo de poner tierra de por medio primero se preocupan por "solucionar" los asuntos pendientes que dejaron cada uno en el exterior. 
El "crescendo" de Toyoda película a película ya empieza a ser evidente. Cada vez se toma mas en serio a si mismo y a el presunto espectador en cuanto al mensaje. Sigue siendo preciosamente feista en la presentación pero las virguerías se empiezan a notar en su forma de rodar. Y además, algo que en el futuro será importante, empieza a acumular un número de actores que siempre junto a él cuando los necesite como el mencionado Matsuda, Eita, Itsujo Itao..                                                          

Y entonces va y rueda Hanging Garden




Con esta película descubrí (y con el paso de los años no hago mas que redundar en la aplastante evidencia) que Kyoko Koizumi es una de las mejores actrices del mundo, y ya de paso que Toyoda no era un director interesante, era un puto bicho. Aun hoy creo que sigue siendo su mejor película aunque recientemente una de las últimas que después comentaré ponga en duda esta aseveración. 

Esta película también tiene una historieta detrás que marca mucho el camino del señor Toyoda. Y es que unos meses antes del estreno la confiscación de 4 gramos de cocaina por parte de la policia llevaría al protagonista de esta historia a una sentencia de tres años de carcel. Justo cuando había rodado la película que marcaba un evidente antes y después en su carrera las circustancias le cortaron las piernas. 
Hanging Garden es la historia malsana de una familia aparentemente la mejor del mundo pero que en el fondo vive sometida por las obsesiones psicológicas de la madre (Koizumi, claro), jefa de la casa trastornada por su pasado y que obliga a los que le rodean a tener siempre una sonrisa en la boca sean cuales sean las circustancias, aunque luego cada uno vaya por su lado. 

Curiosamente 3 años después y con Toyoda aun fuera de juego Kiyoshi Kurosawa rodaría con Kyoko Koizumi también de protagonista Tokyo Sonata, película sospechosamente similar a la que mencionamos. ¿Acuerdo bajo cuerda? ¿casualidad? ¿paranoia por mi parte?...

Y después de tres años de silencio por lo anteriormente comentado llega The Blood of Rebith




Con cuatro duros, rodeado de los secundarios de sus películas anteriores y quiero imaginar que con ganas de demostrar que con solo tres cámaras, dos focos (estoy exagerando, claro) y un vestuario sacado de un mercadillo hippy (aquí no exagero) es capaz de hacerlo mejor que la mayoría. Toyoda, sí, me hizo feliz al comprobar que estamos hablando de un grande, sin duda para mi el mas grande (Sogo Ishii no cuenta que es un viejo) del cine independiente japo actual. 
                                                                                 
Y en su vuelta, que ya de por sí era complicada al estar según parece en la lista negra de las productoras japojnesas, se fué a lo mas dificil. En vez de hacer lo de siempre y como siempre se marcó una epopeya basada en un cuento tradicional de una intensidad anodadante. Sí, y lo repito, con cuatro duros y bien que se nota, pero cuando se sabe, se sabe. Con el "gran" Tatsuya Nakamura de protagonista (se nota que también soy batería como él ^^) y sustituyendo la carencia de medios con el saber hacer, nos cuenta con una estética muy teatral la historia de un masajista caido en desgracia por un señor de la guerra y su "hasta mas allá de la muerte" historia de amor con una de sus esclavas.

Quizás sea la película a la que mas cariño le tengo de Toyoda, ya no solo por su calidad que es por mi parte indiscutible (nunca he oido opinar a nadie sobre ella tampoco), sinó por lo que significa y los escasos medios utilizados en su realización.

Y como se nota que la película quedó en el limbo, otro tres años mas tardó en volver a rodar. Y ahora ya con el castigo industrial levantado (lo digo por lo monetario, ya que actores seguirá con los mismos de siempre), volvería, y como volverá el cabrón.

Estamos en el 2012, y cuidadito con este año, ya que primero nos salió por la tangente de..


Monsters Club. La única justificación que le encuentro y que me parece absolutamente justificable (sí, es una redundancia, ¿que pasa?) de esos tres años de vacio es el de escribir el guión de esta enormidad, la película que como comentaba antes discutía a Hanging Gardens el estatus de mejor obra.

Aquí me encontré a  Toyoda elevado al cubo. Empiezo por lo "peor", esa tremenda escenificación tan heredera de lo teatral (una característica de todo su cine, se me olvidó comentarlo antes), con esa cabaña, esos bosques, esa nieve.. y lo "mejor", y esto si que es jodido, y son los diálogos. Escribir un guión como este en cuanto a lo que se refiere a los diálogos no los escribe ningún idiota, ni tampoco ningun listo, se tiene que ser un persona que utiliza la cabeza para mas que solo pensar para crear este diálogo entre los dos nihilismos, el externo y el interno, el que racionalmente justifica el asesinato como liberación social y personal y el que defiende el suicidio como el mayor acto final de libertad. Y me doy cuenta de que comento todo esto sin haber dicho nada antes del argumento. Llegados a este punto ya no vale la pena ¿sí? ¿no?

Ryoichi (Eita) vive aislado en una cabaña en medio de las montañas dedicado al envio de paquetes-bomba a los representantes del capitalismo japonés. Pero a partir de un dia, los "fantasmas" (el sentido japonés del término es distinto, por eso las comillas) de sus dos hermanos muertos se le empiezan a aparecer y a discutir con él. ¿Sobre qué? y yo voy y os lo cuento.

Que un director escriba estos diálogos no es algo a lo que uno esté normalmente acostumbrado. El libreto es como un tratado del anarquismo tanto en su visión social como el personal, pero con el maldito nihilismo que siempre acompaña a Toyoda en todos sus haceres.Y el protagonismo de Eita le da un componente supracinematográfio añadido, al ser el tema del suicido tema prominente del argumento, al estar aun cercano en el tiempo el suicidio de su propio padre.

Y casi llegamos al final pero no nos movemos de año, amigotes.



Siguiendo en el 2012 estrena nueva película, I'm Flash, recuperando a su Matsuda en uno de los dos papeles protagonistas y en el otro con quizás el actor japonés mas superhistriónico y sobreactuado del mundo mundial, Tatsuya Fujiwara, claro.
La película es en cierta forma una vuelta a los origenes, lo cual confio que sea circustancial y no una cosa falsa como lo de Kim Ki-duk (uy, lo que he dicho). El problema de la película es que es la primera vez que Toyoda me decepciona con una de sus obras. Por un lado juega a su liga, la pensadora, la que trata de un gurú de una megasecta que después de un incidente decide mandar todo a la mierda, pero por otro el resto es un poco, como diría...¿insustancial?. Es una película que sin se mala (¡¡Toyoda!!) cuando se trata de un director te ha acostumbrado a lo solemne lo llevadero ya no es lo mismo. Jo, como me jode acabar la retro de un tipejo que tanto admiro de forma tan  presuntamente negativa. De verdad que no es mala para nada, ni siquiera regular, pero si creo que está por debajo del resto de su obra. Joder, es que ya no se como ser mas diplomático.XD

Y llegamos al final, y el final es que Toyoda se encagará de la tercera parte de la saga Crows, que curiosamente hasta ahora había llevado su antiguo maestro Miike y de una temática que Toyoda ya trató y superó con Blue Spring. ¿Que hará? ¿que dejará de hacer?

Un saludo.

7 comentarios:

Victor M. dijo...

Acertadísimo repaso a la obra de uno de esos directores CAPITALES (así, con todas las letras) del cine asiático reciente.
Toyoda no solo hace películas extremadamente molonas, sino que le da ese fondo a todas y cada una de ellas, como dices hasta a la más flojuna "I´m Flash!".

Enorme artículo, me ha encantado. Se nota cuando escribimos sobre algo que nos apasiona, y en este caso es más que evidente.
Solo deseo que le pique por lo menos la curiosidad a quien lo lea, y le de una oportunidad a la obra dle director, la que le niegan los distribuidores de aqui (por desgracia).

Peli favorita de Toyoda: Blue Spring, por mítica, pero con 9 Souls y Monsters club bien cerquita.

Patricia Obiol dijo...

Gran retro ;) la que se merece Toyoda.

Yo le perdono todo a Toyoda pero por merito propio y es que incluso cuando se pone "espeso" me llega, me llena y apasiona.
Y es que Toyoda a diferencia de otros no solo trata sobre la psique humana sino temas políticos y sociales que me "afectan".

Blue Spring siempre será mi favorita (aunque Monsters Club se ha acercado y mucho), no solo porque fue mi primera película de él y una de las primeras japonesas que vi, sino que me llego al alma. Como lo hacían esas película americanas de años mejores que ya no se hacen de jóvenes adolescentes sin futuro y destino, y que tanto me gustaban (aunque el mensaje de Toyoda era mas desolador).

Bruno dijo...

Muy interesante Batto!

Yo sólo he visto "Pornostar" (de la que sustituí el icono de Blogger en mi blog para cambiarlo por el poster de esa película).
"Pornostar" tiene cosas muy especiales que me gustaron mucho, pero en otros aspectos me pareció algo floja.

"Blue spring" caerá sí o sí, y a partir de ahí si me gusta pues sigo jeje

Battosai dijo...

De nada, Bruno, pero ha sido Uli el autor de la reseña. Creo que en breve la actualizará comentando Unchain, que se la he conseguido.

Bruno dijo...

Estoy subnormal, me salgo un mes del mundo de los blogs y me olvido de que abajo pone el autor, en fin.. xD

Uli dijo...

¬¬

Bruno dijo...

"Unchain" tiene buena pinta ULI xD
Me la apunto ;)