miércoles, 8 de mayo de 2013

Tiro al pato


Cada jugador tiene asignados patos de un color, que van desfilando por el campo de tiro como si de una caseta de feria se tratara. El objetivo es bien simple: liarse a tiros para matar a los patos de los demás y que los nuestros sean los únicos supervivientes. Cuando un jugador se queda sin patos sigue participando, por lo que conviene tener cuidado a la hora de atacar a los de alguien, ya que no hay nada más peligroso que alguien sin nada que perder y la venganza puede ser muy dulce.

Para alcanzar nuestro objetivo deberemos usar una serie de cartas de todo tipo. Las más comunes son las de apuntar, que colocan una diana encima de una posición del campo de tiro (ojo, encima de una posición, no encima de un pato, por lo que si los patos se mueven puede ser otro el que acabe debajo del punto de mira) y la de disparar, que mata al pato que se encuentre bajo una diana. Sin embargo, hay muchas más. Podremos poner a uno de nuestros patos el primero de la fila para que sea el primero en escapar del campo de tiro y ponerse a salvo hasta que le toque volver a salir, reordenar los patos a nuestro antojo, disparar a la vez a dos dianas contiguas, disparar con mala puntería matando al de al lado de la diana o incluso matar a un pato a nuestra elección aunque no tenga diana encima, entre otras cosas.

Se trata de un juego muy divertido en el que los piques están asegurados. Ideal para jugar entre 5 o 6 jugadores, aunque también se puede jugar entre 3 o 4, y con una duración muy ajustada, de modo que las partidas no suelen durar demasiado poco ni hacerse muy largas.

Un 7.