
Este manga de Osamu Tezuka cuenta la historia de Ayako Tenge, la hermana menor de una familia en la que casi todos tienen trapos sucios que ocultar y que se ve arrastrada a un trágico destino cuando a los 4 años ve algo que no debería haber visto. La trama comienza en 1949, cuando uno de sus hermanos vuelve después de haber sido prisionero de los estadounidenses tras la Segunda Guerra Mundial, y abarca hasta los años 70.
Como es habitual en muchos de los manga de la época madura de este autor, la trama principal se conecta magistralmente con numerosas tramas secundarias, de modo que a menudo cuesta distinguir cuál es la principal, o ésta tarda en hacerse notar.
De lo mejorcito que he leído de Tezuka, lo cual es decir muchísimo en su favor. En mi opinión sólo la superan Adolf, Black Jack y MW, y aun así está muy, pero que muy cerca de ellos. Y, por si eso fuera poco, cuenta con un grandísimo final.Supongo que para quien no lo tenga ya será una ardua tarea conseguirlo, ya que la editorial que lo publicó desapareció hace tiempo. Una lástima, ya que sacaba títulos extraordinarios y sus ediciones eran de las mejores (por no decir las mejores) en relación calidad/precio.
Un 8 que roza el 9.