
Javier Cámara y Gonzalo de Castro vuelven a estar juntos tras 7 vidas en esta comedia en la que un grupo de amigos se reúne tras 10 años al morir uno de ellos y deciden hacerle un homenaje.
Combina hábilmente momentos dramáticos con cómicos (haciendo especial hincapié en esto último) y la verdad es que me reí mucho con unas cuantas escenas y en ningún momento se me hizo aburrida, cosa que sí me pasa con muchas comedias. Si queréis pasar un rato divertido, no lo dudéis. Sin ser una película que vaya a pasar a los anales de la historia del cine, resulta tremendamente agradable.
Un 7.