Extraordinaria película y una de las que más me han gustado de David Lynch. En ella, un anciano que está casi ciego y necesita dos bastones para poder caminar se entera de que su hermano está grave y decide ir a verle. Su hermano vive a más de 500 kilómetros de distancia y el único medio para desplazarse de que dispone es un cortacésped, pero ni corto ni perezoso se lanza a la carretera.
Buenísima. Richard Farnsworth (al cual no recuerdo haber visto nunca aunque seguro que le habré visto de secundario alguna que otra película) hace una interpretación magistral de ese entrañable anciano que le valió una merecida nominación al oscar.
Un 8.