lunes, 5 de octubre de 2009

El sabor de las cerezas (Irán, 1997)


Un hombre quiere suicidarse y busca desesperadamente a alguien que le entierre en caso de que consiga hacerlo.

Así, asistimos al recorrido del hombre por la ciudad mientras intenta encontrar a quien cumpla esa misión y a las conversaciones que sostienen, que son bastante interesantes, pero no lo suficiente como para mantener la atención del espectador en una película que se centra únicamente en eso y acaba haciéndose cansina. Para que funcionara la película con este esquema sin que decayera el ritmo, los diálogos deberían ser excepcionales.

Ganadora de la palma de oro en el Festival de Cannes ex-aequo con La anguila, de Shohei Imamura, una película muchísimo mejor.

Un 5.