Mostrando entradas con la etiqueta Yukihiko Tsutsumi. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Yukihiko Tsutsumi. Mostrar todas las entradas

domingo, 15 de enero de 2012

Películas que no comento más a fondo por falta de tiempo (54)

Un cuento chino (Argentina, 2011)

Un hombre se encuentra en la calle a un chino que no habla ni pizca de español y le acoge hasta que encuentre a alguien con quien quedarse.

Entrañable y protagonizada por Ricardo Darín, que siempre hace un buen trabajo.

Un 7.



Los violentos de Kelly (EEUU, 1970)

Durante la 2ª Guerra Mundial, un soldado americano descubre que hay 14.000 lingotes de oro en un banco en un pueblo controlado por los alemanes. Decide adentrarse en territorio enemigo por su cuenta junto a otros compañeros para hacerse con el botín.

Sorpresón. No me va el cine bélico, pero me he encontrado aquí con una joya que además de con muy buenas escenas propias del género cuenta con un gran sentido del humor, lo que hace que sus más de dos horas y cuarto se pasen volando.

Un 8.


The Front Line (Corea del Sur, 2011)

Durante la guerra de Corea, se producen batallas especialmente cruentas en una colina que no para de cambiar de manos. Quien consiga hacerse con ella cuando se firme la tregua se quedará con ese terreno.

De bélica a bélica y tiro porque me toca. Dos sorpresones seguidos. Otra gran película, aunque de un tono totalmente distinto. No hay espacio para el humor aquí. Se trata de una película tan cruenta como la guerra que retrata. Aunque hay batallas bien rodadas, me quedo con las escenas en las que se enfrentan a Dos Segundos, el temible francotirador del Norte. A pesar de haber bastantes personajes, suelen estar muy bien caracterizados... aunque alguno que otro necesitaría quizá alguna pincelada más.

Un 7.


Memories of Tomorrow (Japón, 2006)

Un hombre de 49 años tiene que enfrentarse a los horrores del Alzheimer.

Lo típico de este tipo de películas. Ni más, ni menos. No destaca en nada ni para bien ni para mal... excepto en las actuaciones de los protagonistas: Ken Watanabe y Kanako Higuchi. Especialmente él.

Un 6.



La piel que habito (España, 2011)

Un médico hace experimentos sobre la piel con una paciente a la que retiene encerrada.

Magnífico thriller de Pedro Almodóvar que se encuentra entre lo mejorcito de su filmografía. Atrapa desde el primer momento y sorprende hasta el final. Y como los de la academia española de cine son imbéciles, van y seleccionan para los Oscar a Pa Negre. Que sí, que está muy bien, pero no tiene ninguna posibilidad, mientras que La piel que habito tendría bastantes. Ahí está compitiendo por el globo de oro. Pero bueno, ya estará acostumbrado Almodóvar, que le quitaron un Oscar garantizado haciendo lo mismo con Hable con ella.

Un 8.

sábado, 27 de marzo de 2010

Trilogía 20th Century Boys (Japón, 2008-2009)


Unos treintañeros, amigos de toda la vida, descubren que alguien está sembrando el terror siguiendo al pie de la letra un plan que ellos idearon de niños jugando y deciden hacerle frente.

Adaptación cinematográfica del magnífico manga homónimo de Naoki Urasawa cuyo punto fuerte es el guión. Claro que partiendo del material del que parte sería muy complicado no hacer un buen guión. Aun así, es digna de mención la capacidad de síntesis de los guionistas, que consiguen adaptar 24 tomos de un manga muy denso en 7 horas. Aunque lógicamente han tenido que quitar cosas y han hecho algunos cambios, el resultado como guión cinematográfico, que es lo que importa, y sin ponerme a compararlo con el manga, es muy, pero que muy bueno.

Por desgracia, no hay nada más en las películas a la altura del guión. Si todo hubiera sido así de bueno, estaríamos hablando de una de las 3 o 4 mejores trilogías de la historia del cine. Tampoco es que lo demás sea deficiente. Vayamos por partes.

El director parece no tener personalidad. Se limita a plasmar en imágenes el guión, si es posible haciendo que quede igual que alguna viñeta o portada del manga. ¿Lo hace mal? No, pero tampoco sobresale.

Los actores son, casi siempre, clavados a los personajes del cómic. Es una cosa que llama poderosamente la atención, y es que a veces parece que el dibujo está hecho a partir del actor. Muchos fans quizá lo agradezcan, pero si el criterio que se ha elegido a la hora de dar un papel a alguien es su parecido físico con un dibujo en vez de su talento interpretativo, apaga y vámonos. Vale que Maruo tendrá que estar gordo y Otcho tener greñas, pero tampoco hace falta que sean clavados. ¿Son malos actores? De nuevo, y en general, no, pero salvo alguno que otro que daba la casualidad de que además de ser bueno se parecía a alguien (como ese pedazo de Teruyuki Kagawa haciendo de Yoshitsune) tampoco son gran cosa. Dan el pego y ya.

Y lo demás... bueno, supongo que es todo lo bueno que puede ser con el presupuesto que tuvieran, y aun así supongo que ha debido de costarles una pasta. Se hubieran agradecido unos mejores efectos especiales, por ejemplo, pero tampoco es algo crucial.

Resumiendo, una muy buena trilogía que aun así debió ser muchísimo más para hacer honor al guión con el que cuenta.

Un 7.