
Siempre hay una elegida cuya misión es combatir a los vampiros, de modo que al morir una, surge otra. No es que nazca al morir la anterior, sino que una chica ya algo crecidita adquiere sus poderes (superfuerza, básicamente). Al comenzar la serie, Buffy, una rubia maciza de 16 años, es la cazavampiros de turno, y junto con sus amigos (en principio una bruja y un pringado, aunque luego el grupo aumenta, añadiéndose un hombre lobo, otra bruja, un supersoldado...) y su mentor combaten el mal en Sunnydale (California).
La serie es la continuación de una película de 1992 mala como ella sola. Parece mentira que, con lo que mola la serie, sea del mismo creador que aquella basura.
La verdad es que tiene bastantes defectos, pero no importa. Me encanta. Sé que no soy nada imparcial con esta serie, pero es muy especial para mí. Algunos de esos defectos podrían ser... ¿una cazavampiros para el planeta entero? Venga ya. ¿Y qué pasa con las zonas del mundo donde no vive ella? Por ejemplo ésta es de Sunnydale, así que la ciudad en cuestión estará muy segura (no lo está pero bueno xD), pero el resto del mundo será todo un caos. Y lo mismo cuando la cazavampiros sea de Nueva York, o de Londres, o de un poblado de África, o de China, o de donde sea... ¿qué pasa con el resto del mundo? Luego ya se ve al avanzar la serie que hay por todo el mundo grupos de gente normal (y no tan normal) que combaten a vampiros y demás seres, pero entonces.... ¿si esos grupos se apañan para qué hace falta una cazavampiros? El otro "fallo" es un aumento de poder sólo superado por Dragonball, lo que hace que los guionistas se tengan que flipar creando enemigos cada vez más poderosos. Fijaos cómo será, que en las últimas temporadas casi nunca se enfrentan a vampiros porque los buenos son tan fuertes que se los cargan sin esforzarse siquiera.
Pero, como digo, nada de eso importa. Me encanta. Esta serie volvió a poner de moda a los vampiros a finales de los 90 y revitalizó el género a base de historias realmente entretenidas y que enganchaban, con magníficos (no todos) personajes, haciendo un popurrí de acción, humor y amor.
Se van alternando capítulos que continúan la trama principal de la serie con otros independientes. Por ejemplo, había uno en el que unos habían hecho un conjuro o no sé qué historias que hacía que en la ciudad todo el mundo se pusiera a cantar, con lo que el capítulo en sí era un musical. Sobre éste he escuchado opiniones de todo tipo, desde que es lo peor de la serie a lo mejor. Yo soy de la segunda opinión. Sublime. En otro por ejemplo en Halloween cada uno se convertía en el personaje de que iba disfrazado, con lo que Buffy (creo recordar) pasó de ser la cazavampiros que reparte leña a una princesita remilgada e indefensa. Bastante divertido. Claro que con esto hay una de cal y otra de arena. Algunos de esos capítulos independientes eran de lo más mediocre y ni me voy a molestar en escribir algo de ellos.
Voy a repasar brevemente cada temporada:
Primera: Se nos introduce al mundo de la cazavampiros y se presenta a los personajes principales. Aquí el malo malísimo es un vampiro muy viejo, muy poderoso y más feo que Picio.
Segunda: Una de mis preferidas, donde los malos son 3 vampiros, dos de los cuales han matado ya a otras cazavampiros en el pasado.
Tercera: Comienza el aumento de poder. Ahora el malo es un demonio del copón.
Cuarta: La peor para mi gusto. Entretenida, sí, pero le faltaba algo. Se enfrentan aquí a
una mezcla de demonio, robot y humano (o algo así) creado por el gobierno. Sí, una ida de pinza.
Quinta: Se recupera del bajón que supuso la anterior, y luchan contra un dios. Sí, sí, contra un dios. Ni más ni menos. Ríete tú de los vampiritos del principio.
Sexta: Aquí
Willow, la mejor amiga de Buffy, que es una bruja muy poderosa, pierde el control y se vuelve mala malísima. Y a ver quién puede con ella. Falla el final, muy ñoño, pero a pesar de eso es de las 2 o 3 mejores.
Séptima: Lógicamente para superar lo anterior se tenían que inventar algo, y se inventaron a... el primero. El primero es algo así como el mal primigenio, que ni siquiera es corpóreo. Y además aparece una raza de supervampiros fortísimos que parecen orcos y... bueno, que aquí se les fue un poco la mano.
Fin.
Un 7. Y me quedo con las ganas de darle más.