jueves, 13 de agosto de 2009

Memories of Murder (Crónica de un asesino en serie) (Corea del Sur, 2003)

Battosai

Basada en hechos reales, la película cuenta una investigación policial no resuelta durante la dictadura militar de Corea del Sur.

Esto es un pedazo de thriller policiaco como la copa de un pino y lo demás son tonterías. Quizá mucha gente no sepa apreciarla en su justa medida, y es que ocurre algo parecido a lo que pasa con The Host, del mismo director. Aquí nos encontramos con un thriller dramático sobre un tema terrible como es el de unos asesinatos en serie, en el que hay policías que no dudan en torturar a la gente en cuanto tengan la más mínima sospecha sobre ellos y cada dos por tres hay escenas cómicas introducidas con una naturalidad y una sutileza increíbles, que encajan a la perfección y que en parte ni siquiera parece que estén hechas con esa intención, lo que puede descolocar al espectador. Yo al verlas simplemente he sonreído con algunas, pero tras el visionado de la película, recordándolas y comentándolas, me he reído a carcajadas, y es que algunas son de lo más absurdo y todas muy divertidas.

A eso le añadimos que el protagonista es Song Kang-ho (no voy a hablar de él, que ya es la tercera película suya que comento en poco tiempo y me voy a repetir más que el ajo) y se convierte en una imprescindible, si es que no lo era ya de por sí.

Me ha impresionado lo mucho que ha progresado Corea del Sur en sólo 20 años, desde la época que ambienta al año en que se hizo. No sólo desde un punto de vista económico, sino también en la propia sociedad.

Un 8.



Ulises

Después de debutar con la magnífica pero poco reconocida Barking Dogs Never Bite, Bong Joon-ho conseguiría hacerse un renombre internacional con esta adaptación de un caso real que conmocionó Corea del Sur durante los últimos años de la dictadura. Mezclando magistralmente thriller, humor negrísimo y el transfondo de denuncia social que acompaña a todos sus filmes, Joon-ho consigue sin duda realizar una de las películas más destacadas del cine coreano moderno. Sobre todo sorprende como gracias a un excepcional trabajo de guión y de interpretación, consigue dar un sentido cómico a una serie de secuencias brutales se miren por donde se miren, como son las dedicadas a los interrogatorios policiales y sus métodos de "investigación".

Segumente por su estilización y temática quizás sea la película que más le acerca al estilo de su amigo y colaborador Park Chan-wook, lo cual al ser contemporanea a la trilogia de este, sin duda ayudó a darle el empujoncito necesario internacional.

Finalmente y en el plano actoral, encontramos a tres de sus actores recurrentes, Song Kang-ho, Park Hae-il y Byeon Hee-bong, con el primero en quizás una de sus mejores interpretaciones (que ya es decir).

IMPRESCINDIBLE, así, con mayúsculas.

1 comentario:

Gwen Maciel dijo...

Hola, me ha gustado tu reseña, tuve el gusto de verla y es magnifica, me ha encantado, y la recomiendo bastante :) por cierto tengo un blog que apenas empieza, espero poner esta película pronto :) y q me dejes mantener la dirección gracias. http://palomitasparaleerunlibro.wordpress.com/